Nuestra historia · desde 2025

No queríamos hacer otro calcetín de juguete.

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Somos Ro, Aldo y Felipe: tres socios que queríamos calcetines que se vieran mejor puestos que en la caja. Llegar ahí nos tomó más muestras de las que nos gustaría admitir.

No queríamos hacer otro calcetín de juguete.

Cómo llegamos aquí

Siete momentos, varias muestras descartadas y un fabricante que costó encontrar.

  1. 2025

    Todo partió en una oficina.

    Camisa, pantalón, zapatos: en la oficina, el código de vestimenta lo decide casi todo. Los calcetines eran el único lugar donde podía asomarse algo propio sin pedir permiso. Ahí nació la idea.

    Cuando miramos el mercado, encontramos lo mismo en todas partes: calcetines que lucen increíbles en el packaging y pierden la gracia apenas te los pones. Nosotros queríamos lo contrario. Que alguien te mirara los pies y te preguntara dónde los compraste.

    Todo partió en una oficina.
  2. 01

    Wild Steps, la primera colección.

    Animales, sí. Pero diseñados para usarse con jeans, con pantalón de tela, en la oficina o en la calle.

    Ahí entendimos que diseñar ropa es otro desafío: el diseño tiene que funcionar en un pie que camina, no en una pantalla. Desde entonces, cada diseño pasa por esa misma prueba.

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    Wild Steps, la primera colección.
  3. 02

    Una caja a la altura.

    Queríamos que abrirlos fuera un momento, pero sin caer en lo infantil. Por eso hicimos una caja elegante, que cuenta el proceso completo: diseño, fabricación y una calidad que se nota.

    Una caja a la altura.
  4. 03

    Lo que aprendimos del algodón.

    Partimos convencidos de que la meta era 100% algodón. Muestra tras muestra descubrimos algo poco romántico: el algodón casi no estira. Sin elastano y poliamida, el calcetín no toma forma ni se mantiene en su lugar.

    Así llegamos a nuestra mezcla: 86% algodón, 12% elastano y 2% poliamida.

    Por qué esta composición
    Lo que aprendimos del algodón.
  5. 04

    Encontrar quién los hiciera bien.

    Con los diseños listos, lo difícil fue partir. Pasamos mucho tiempo buscando un fabricante que llegara a la calidad que teníamos en la cabeza.

    Hasta que lo encontramos. Las primeras muestras fueron, sin exagerar, otra cosa: no transpiraban, no apretaban y se sentían suaves.

    Encontrar quién los hiciera bien.
  6. 05

    La primera venta: una caja completa de Urban Roads.

    Esa colección sigue entre las más vendidas, y Bee Happy se convirtió en el favorito de la casa.

    Ver Urban Roads
    La primera venta: una caja completa de Urban Roads.
  7. 2026

    Llegaron las empresas.

    A mediados de 2026 hicimos nuestra primera venta a una empresa. Hoy también diseñamos calcetines a medida para equipos que quieren regalar algo con su identidad.

    Calcetines para empresas

Reglas de la casa

Lo que no negociamos.

01

Si se ve mejor en la caja que puesto, no sale.

Cada diseño se prueba en el pie y con ropa de verdad antes de producirse.

02

Jeans, pantalón de tela o zapatillas.

Un diseño tiene que funcionar con los tres. Si solo funciona con uno, vuelve a la mesa.

03

Nada de calcetín de juguete.

Puede tener animales, flores o un control de videojuego. Nunca puede parecer disfraz.

Nuestro indicador favorito

«¿Dónde compraste esos calcetines?»

No medimos el éxito de un diseño por cómo se ve en la foto del catálogo, sino por cuántas veces te hacen esa pregunta. Si te la hicieron, el diseño cumplió.

Ro Riquelme
Ro RiquelmeDiseñador y cofundador

#beyourselfeverywhere

Ahora te toca a ti que te pregunten.